lunes, 12 de abril de 2010

LOS CARRETEROS

La felicidad no se empaña

UNA VIDA RODEADA DE DESECHOS

Escarbando basura y recogiendo desechos en la calle le da el sustento a su familia y esto no impide que sus hijos y su esposa se sientan orgullosos de el.

Por: Martha Patricia Lozano.

La Colombianita como le llaman sus habitantes es una vecindad caracterizada por sus construcciones de casas en lata y cartón, rodeada de niños descalzos, caballos y carretas, perros callejeros, que la hacen ver como un lugar oscuro, e inseguro, aquí habitan varias familias de carreteros, para los que el reciclaje es el único medio de sustento.

Comúnmente conocidos como zorreros, estos personajes tienen que lidiar en su diario vivir con la intolerancia de la gente que no los deja trabajar, el trafico de la ciudad que no es fácil para este vehículo tracción animal, personas que los juzgan por su condición sin darse cuenta que ellos ayudan a cuidar el ecosistema con su labor y que esta es su manera de trabajar honestamente sin hacerle daño a nadie.
Uno de ellos es Guillermo Buitrago, líder de esta comunidad que le pone frente a todas a las dificultades y afronta con valentía los desprecios de la gente que en ocasiones lo ven como un delincuente y lo señalan culpándolo de cosas que el no hace.
En medio de la desolación y la miseria, en una casa humilde de la Colombianita, vive Guillermo con su esposa y sus cinco pequeños hijos, con los cuales comparte anécdotas e historias todas las noches cuando llega de trabajar.

Su casa es un lugar humilde que carece de lujos y comodidades pero esto parece no importarle a esta familia, que manifiesta que les puede faltar todo menos amor, después de una guerra con las entidades prestadoras de servicios públicos esta vecindad cuenta con luz y agua potable, el cobro les llega como si ellos fueran estrato uno, pero cualquiera que entre a la vecindad la Colombianita se dará cuenta que esta comunidad tiene muchas falencias y que muchas de las personas que habitan esta vecindad viven en la miseria.

Guillermo trabaja diariamente de 16 a 18 horas y sostiene que en ocasiones se a sentido discriminado solo porque su oficio es diferente y le obliga a estar sucio y escarbar las bolsas de basura, que en ocasiones portan cosas que a unas personas no le sirven pero que para otras representan el sustento diario.

No todas las circunstancias de vida son iguales, hay quienes dicen tenerlo todo y alardean constantemente de su posición en la sociedad y todos los lujos que pueden llegar a tener, personas que tiene el privilegio de comer tres veces al día y darse el lujo de rechazar la comida en algunas ocasiones, personas que desperdician el agua, votan basura a las calles que en ocasiones de lluvia se taponan por los desechos y las calles se inundan, sin pensar que hay seres humanos que deben meter la mano en la basura para poder comer, niños que juegan con los juguetes que su hijo desecho, personas que están destinadas a vivir y a utilizar lo que usted cambia para obtener un progreso.

Las personas no deberían ser juzgadas por su apariencia u oficio, todo ser humano debería ser tratado con igualdad, los carretilleros ayudan a cuidar el medio ambiente porque ellos hacen el trabajo que a usted y a mi nos da pereza reciclar y si lo vemos desde otro punto de vista son mas inteligentes que todos porque le sacan provecho a lo que no sirve, este oficio debería ser remunerado y reconocido ante la sociedad como una profesión para que así las personas que realizan este oficio tuvieran unas mejores condiciones para su familia y para ellos mismos.

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